30 años de Metroid y una retospectiva de sus 3 primeras entregas

César Carmona
Por | Comentarios | agosto 8, 2016

Este 2016 ha sido motivo de celebración entre los fans de Nintendo, pues dos de sus más grandes franquicias, The Legend of Zelda (1986) y Pokémon (1996) festejan sus aniversarios número 30 y 20 respectivamente. Pero también hay otra gran franquicia que celebra su 30º aniversario, una que es pionera no sólo de Nintendo, sino de la industria entera y que dio nacimiento (junto a Castlevania) a todo un género nuevo de videojuegos. Claro, nos referimos a Metroid (1986).

Nacido el 8 de agosto de 1986 de la mano del gran Gumpei Yokoi (Q.E.P.D), Metroid supo ganarse el corazón de miles de personas alrededor del mundo debido al en ese entonces innovador sistema de juego que mezclaba el estilo de plataformas de Super Mario Bros con la exploración de The Legend of Zelda, debido a que el jugador debía abrirse paso recolectando distintas habilidades que, a su vez, volvían accesibles otras partes del mapa a las que previamente no se podía entrar.

Como detalle curioso, durante el desarrollo del juego uno de los programadores comentó “¿No sería divertido que la persona dentro del traje fuera una mujer?”, cosa que los demás miembros del equipo respondieron con un ¿Por qué no? y así fue cómo surgió una de las primeras heroínas (junto con Athena de SNK) de los videojuegos.

Pues bien, recordemos ahora las aventuras de la caza recompensas más valiente, fuerte y bella de la galaxia en esta retrospectiva:

 

Metroid – NES, 1986

El 6 de agosto de 1986 fue lanzada la primera entrega de esta franquicia en Japón (lanzándose un año después en el continente americano), presentando un enorme mundo por explorar en el que se debían encontrar múltiples expansiones de la armadura de Samus para abrir nuevos caminos y así llegar hasta Mother Brain.

En este juego, Samus se ve cara a cara contra los piratas espaciales, así como con sus líderes Kraid, Ridley y Mother Brain por primera vez y frustrar sus planes de utilizar a los Metroids, criaturas que absorben la vida de otras, como armas biológicas.

Cabe destacar que la versión japonesa salió al mercado en el Famicom Disk System, el cual le permitía grabar los avances hechos dentro de la memoria del juego a diferencia de las versiones internacionales, que utilizaban un sistema de passwords para proseguir la partida; es el único juego de la franquicia en usar el formato de contraseñas.

El juego daba diferentes finales dependiendo cuanto tiempo haya tardado el jugador en completarlo, siendo 2 horas el tiempo máximo que uno puede tomarse para poder ver a Samus sin su característica armadura.

Aunque también existen ciertos passwords que permiten jugar como Samus sin armadura desde el principio, siendo los más famosos los códigos JUSTIN BAILEY y NARPASSWORD. Detalle curioso: Metroid fue llamado Space Hunter durante el desarrollo.

 

Metroid II: Return of Samus – Game Boy, 1991

La primera entrega portátil de la franquicia y el único en aparecer en el Game Boy original. En esta ocasión, Samus debe ingresar al planeta SR388 para exterminar de una vez por todas con los Metroids; para al final enfrentarse a la temible Queen Metroid. Al derrotarla, Samus descubre un huevecillo, del que nace un pequeño Metroid quien rápidamente se encariña con la caza recompensas creyendo que es su madre. Pese a sus órdenes, Samus no tiene el valor de matar a la cría y lo lleva consigo a los laboratorios de la Federación Galáctica para que lo investiguen.

El Gameplay es similar a los demás juegos de Metroid en 2D, siendo la diferencia que en este no es tan necesario hallar mejoras para acceder a nuevas partes del planeta, puesto que algunas se van abriendo conforme aniquilemos un cierto número de Metroids.

Metroid II presentó nuevas mejoras al arsenal de Samus, tales como el Plasma Beam, el Spazer, la Spider Ball que no volvería sino hasta la saga Prime y el clásico y vaya que útil Space Jump, que permitía saltar repetidamente.

Tal como sucede en el primer juego, existen distintos finales dependiendo el tiempo que nos demoremos en acabar la aventura, siendo el mejor final, con Samus sin armadura, conseguido al terminar en menos de 3 horas. Detalle curioso: Metroid II es el único juego de la franquicia en el que no hay una autodestrucción en ningún momento.

Super Metroid – SNES, 1994

Considerado por muchos el mejor juego de la franquicia y uno de los mejores de todos los tiempos. Metroid llegó con todo al SNES, ofreciendo un Gameplay bastante mejorado que presentaba un avance no lineal así como muchos secretos y áreas ocultas, siendo la exploración el concepto central del juego. Y fue este, junto con Castlevania: Symphony of the Night (1997) quien dio nacimiento al subgénero de juegos conocido como “Metroidvania” en el que tenemos que explorar áreas enormes para hallar power-ups que nos permitan acceder a nuevas zonas dentro del juego.

Esta vez Samus recibe una señal de emergencia de una colonia espacial, por lo que va a investigar; ahí se da cuenta que ha ocurrido una masacre al ver a todos los científicos asesinados. Al poco rato descubre que su némesis, Ridley (quien no estaba tan muerto como ella pensaba) huye con la larva de Metroid que Samus había salvado anteriormente, así que va tras él al planeta Zebes.

Pero no todo sería tan fácil, pues los piratas espaciales han reconstruido sus bases ahí y deberá de acabar con ellos una vez más así como con los cuatro guardianes: Kraid, Ridley, Phantoon y Draygon para enfrentar de nueva cuenta a Mother Brain.

Al acabar con los guardianes Samus se abre paso por la región subterránea de Tourian, en donde es sorprendida por un Metroid gigante que la atrapa y absorbe casi toda su energía, a excepción de una sola unidad. Es entonces que al parecer el Metroid (quien resulta ser la cría que fue salvada en SR388) reconoce a Samus, detiene su ataque y desaparece.

Después de esto es hora de que Samus enfrente a Mother Brain, a quien derrota con pocas dificultades. Lo que nuestra heroína no esperaba es que en esta ocasión, Mother Brain tiene una transformación, la cual lanza un rayo devastador contra Samus, dejándola al borde de la muerte. Justo antes de que Brain dé el golpe de gracia el “pequeño” Metroid aparece y absorbe su energía para después entregarse a su “madre”, sin embargo Mother Brain comienza a atacar a la cría lamentablemente destruyéndola en el proceso. Al ver la muerte de su “hijo”, Samus (equipada ahora con el Hyper Beam) ataca furiosamente y logra destruir a su enemiga. Pero no todo termina ahí, ya que debe de huir de Zebes rápidamente antes de que el planeta estalle. Al llegar a su nave y escapar de la órbita de Zebes, Samus tiene un final agridulce, pues los piratas espaciales han sido derrotados una vez más pero al perder a su “bebé” entra en un estado de depresión.

Super Metroid

En cuanto al gameplay, Super Metroid nos presenta un enorme planeta por explorar, en el que de nueva cuenta debemos hallar múltiples mejoras para abrirnos paso. Entre los nuevos objetos en el arsenal de la caza recompensas tenemos al ya icónico Speed Booster, que nos permite ir a gran velocidad después de correr durante cierto tiempo sin parar; esta mejora es utilizada para encontrar una gran cantidad de cuartos secretos no sólo en esta entrega, sino también en las posteriores Fusion y Zero Mission, las cuales también contenían una enorme cantidad de secretos accesibles únicamente con el uso del Speed Booster.

También contamos con el Grapple Beam, que nos daba la capacidad de colgarnos y columpiarnos de ciertos bloques para alcanzar otras plataformas; además de ser un método no convencional de vencer al temible Draygon. El Grapple Beam fue tan querido que estuvo de regreso en la saga Prime y forma parte de los movimientos de Samus en Super Smash Bros.

Una característica única de Super Metroid es la capacidad de “personalizar” el arsenal de nuestra heroína, pues podemos activar o desactivar las mejoras a voluntad (una vez que las hayamos encontrado, claro está). En conclusión, una obra maestra que no debería faltar en la colección de todo jugador que se respete, y si aún no lo has jugado dale una oportunidad, te aseguro que no te arrepentirás. Detalle curioso: Super Metroid fue casi cancelado tres veces durante su desarrollo, puesto que era el juego más grande en ese entonces.

 

Una generación sin Metroid – N64, 1996

Después del magnífico Super Metroid y del salto gráfico de Nintendo al 3D, muchos fans se encontraban ansiosos de ver un Metroid en 3D, con una mejor exploración, gameplay mejorado aún más y con gráficos sorprendentes que deleitaran la pupila… pero por desgracia, eso nunca ocurrió. La única aparición que tuvo Samus en el N64 fue en el exitoso juego de pelea Super Smash Bros, en donde se veía cara a cara con otros íconos de Nintendo como Mario, Link y Pikachu, utilizando armas como el Charge Beam, las bombas, el Screw Attack y el Grapple Beam.

Samus Super Smash

Más tarde, en 2010, el productor de la franquicia Yoshio Sakamoto reveló que no pudo hacer un Metroid 64 porque no tenía idea de cómo hacerlo; “Cuando tuve el mando de N64 en mis manos, no podía imaginar cómo podría ser utilizado para mover a Samus, así que para mí en ese momento, era demasiado pronto para crear personalmente una Metroid en 3D” declaró.

En verdad una lástima que no se pudo concretar una entrega para la consola de 64 bits, pero la espera valió la pena, pues en la siguiente generación los fans de las aventuras espaciales gritarían de la emoción frente a lo que se presentó.