Un paso adelante en la emulación, Dolphin lanza su versión 5.0

Daniel García
Por | Comentarios | junio 29, 2016

Los emuladores han sido una pieza de software controversial. Las empresas se han esforzado en acabar con los proyectos que se dedican a imitar las consolas, para poder jugar a los títulos que sólo podemos encontrar en esos sistemas. Es cierto que pueden dar lugar a la piratería, pero también son uno de los recursos más importantes que tenemos para la preservación de los videojuegos.

Hasta ahora se ha visto a la emulación como una manera deficiente de acercarse a un videojuego. Los emuladores no pueden reproducir exactamente los juegos como las consolas originales. Carece de la forma de control original o no contiene los mismos errores, lo que nos aleja de la fidelidad de cómo fue lanzado el videojuego. Sin embargo en muchos casos son la única manera de jugar a esos títulos.

Afortunadamente la emulación ha evolucionado y nos ofrece una experiencia satisfactoria, prueba de ello es la nueva versión de Dolphin, emulador del Gamecube y Wii. Después de dos años de desarrollo nos encontramos con una serie de mejoras que nos permiten tener juegos con pocos errores y algunos añadidos de los que carecían las consolas originales. Entre las mejoras más importantes tenemos:

Mejoras gráficas y de sonido

Dolphin 5.0 aprovecha las nuevas APIs de OpenGL 3 y y DirectX11 para mejorar la emulación gráfica. Utilizando nuevos métodos antes imposibles, para eliminar los pequeños errores antes presentes en los juegos. Además añade soporte para zFreeze una característica que poseen algunos juegos de gamecube hasta ahora imposible de replicar lo que no permitía al jugador ver ciertas partes gráficas del escenario haciendo injugables algunos títulos. También se ha mejorado la relación de aspecto de los elementos en pantalla acercándolos más a como se ven en la consola.

Ha habido cambios en la manera en la que se maneja el audio lo que ha reducido la latencia de sonido en casi 5 frames. De igual forma muchos juegos cuentan con sonido por primera vez en la historia del emulador.

Mejor y más rápida emulación del CPU

Las versiones anteriores de Dolphin eran lentas, cada versión menos eficiente que la anterior. Esto cambia con 5.0. De acuerdo a los desarrolladores se han eliminado muchas partes del código del emulador que no contribuían en nada, por lo cual nos encontramos con un emulador mucho más rápido y sin tantos problemas.

Prestaciones más allá de la consola original

Dolphin se ha caracterizado por brindarnos opciones más allá de lo que ofrecían inicialmente las consolas. Nos permite, por ejemplo, cambiar la resolución original de los juegos, para poder disfrutarlos en HD o FullHD. Ahora se han introducido otras funciones que sin duda son interesantes.

Se ha mejorado una salida para 3D estereoscópico. Anteriormente el 3D que proveía Dolphin era bastante malo. La calidad de la imagen bajaba mucho así como el framerate si se usaba la función, pero ahora se ha implementado usando nuevas y actuales características que le permite funcionar en casi todos los dispositivos modernos que permiten esta función.

Se ha renovado el Netplay. El juego en línea fue algo que se popularizo hasta la séptima generación de videoconsolas, el Gamecube y PS2 carecían de estas funcionalidades, pero gracias a la comunidad y al equipo de desarrollo se ha logrado implementar una red online para que los juegos, que no fueron en un principio pensado para eso, puedan jugarse en línea. En esta versión se ha facilitado el proceso de conexión y la estabilidad de esta función.

Lamentablemente estas mejoras han dejado de lado la compatibilidad con sistemas operativos de 32 bits y tarjetas gráficas que no soporten OpenGL 3.0. Sin embargo el equipo alega que las mejoras son sólo posibles usando las nuevas tecnologías. El debate en contra y a favor de la emulación continuará indudablemente, pero con nuevas versiones de los emuladores, cada vez hay menos argumentos técnicos en contra del uso de este tipo de software para la preservación del videojuego.

Fuente Dolphin-emu.com | Imagen por Marta Diarra